Parece curioso que se puedan hacer competiciones de globos, si su dirección y velocidad dependen del viento. ¡Pero sí que se pueden hacer y son muy emocionantes!
Una competición de globos puede tener infinidad de pruebas que nunca te podrías llegar a imaginar, pero las más comunes y sencillas son las de acertar con el lanzamiento de un testimonio en una diana.
También es muy conocida la prueba de seguir a la liebre, que es un globo que sale antes y los pilotos deben seguir. La liebre acostumbra a aterrizar y ubicar una diana en el terreno para que el resto de pilotos hagan la prueba del lanzamiento de testimonio.
Hay otras formas de saber cuál es el piloto con más pericia en el aire, haciendo que tengan que volar dentro de un círculo imaginario sin salirse, marcarse una coordenada exacta por la cual pasaran en su recorrido, coordenadas y áreas virtuales, etc.
La exactitud de las pruebas realizadas por cada piloto se mide con un aparato que cada uno lleva consigo durante el vuelo, llamado Logger, que marca el track del globo a lo largo de las pruebas. De esta forma se puede saber que piloto ha sido el mejor en cada prueba. Los pilotos muestran sus habilidades moviéndose a diferentes altitudes, buscando corrientes de aire que los lleven hacia donde ellos quieren avanzar.